Un reto el estudio a distancia en tiempos de pandemia

La conexion cibernética es clave para el estudio a distancia

Educadores destacan desafíos de los alumnos para salir airosos en las aulas virtuales

Mariely M. Figueroa Torres
Reportero Digital Puerto Rico

Las universidades en Puerto Rico hacen todo lo posible para que los alumnos no se vean afectados por la imposibilidad de acudir a clases presenciales debido a la emergencia del COVID-19 que ha forzado a toda la población a mantenerse en sus casas para evitar contagiarse con el peligroso virus.

Así opinó la profesora Zulma Rivera Avilés, quien destacó que los cursos en línea a través de plataformas como Zoom son sumamente importantes para los estudiantes que están por graduarse y culminar su bachillerato u otros grados sin dificultad.

Rivera Avilés, sin embargo, advirtió que “estudiar a distancia puede requerir más disciplina y esfuerzo que acudir a los cursos presenciales”. En tal sentido, expresó a Reportero Digital Puerto Rico que si los estudiantes no acuden a las clases virtuales o no someten las tareas en el tiempo estipulados por los profesores sus calificaciones pueden afectarse.

La profesora Ana Gynet, por su parte, dijo que considera un buen método el uso de módulos y aseguró que los maestros se están adaptando a los cambios emitidos por el Departamento de Educación a raíz de la pandemia del COVID-19.

Ante las nuevas circunstancias, comentó “hacemos hasta donde podemos”. Agregó que ya el DE contaba con un plan de acción antes de cerrar las escuelas y ya la agencia se refería a los módulos y los enlaces electrónicos.

En colegios privados como The Kingdom Christian Academy, en Río Grande, sin embargo, no contaban con un plan de acción al momento de cerrar la institución educativa debido a la emergencia, relató la maestra Sarimar Medina. Por eso, la iniciativa de los maestros es lo que al presente ayuda a que los estudiantes puedan tomar sus clases. “Nos pusimos en contactos todos los maestros y creamos un plan de acción”, afirmó Medina.

Actualmente los educadores del colegio se comunican con sus estudiantes vía correo electrónico, por video llamadas o comunicaciones telefónicas regulares, explicó la educadora.

Mientras, la estudiante Miosotis M. Rivera expresó inconformidad con las clases en línea. La alumna de la Universidad de Puerto Rico dijo a Reportero Digital Puerto Rico que se siente desinteresada con sus estudios durante el periodo de emergencia.

“Estamos tomando clases sin interés y mediocres”, opinó al señalar que considera que los profesores en el recinto “no dan lo que se requiere para aprender” . Además, argumentó que “los agobian con muchos trabajos para puntos, algo que les resulta estresante”. Agregó que otros profesores no mantienen comunicación con los estudiantes lo cual es otro factor de tensión para los alumnos.

Los entrevistados reconocieron que entre los retos hay aspectos vinculados a los profesores que no son tan diestros con la tecnología de educación a distancia y entre los estudiantes que no cumplan con sus trabajos a tiempo. En esos casos pueden surgir escollos en la evaluación final.

Además de la pandemia del COVID-19 la dinámica estudiantil en Puerto Rico ha resultado afectada por fenómenos naturales como la serie de sismos que se registraron en enero. Ese mes, el día 7 se registró un terremoto de magnitud 6.4 que derribó casas e hizo colapsar totalmente la escuela Agripina Seda, en Guánica.

En enero los sismos se prolongaron por semanas y el comienzo de las clases en las escuelas públicos se retrasó. Fue necesario encaminar un proceso de inspección por parte de ingenieros para asegurarse que las estructuras estaban aptas para recibir a los estudiantes. Sin embargo, el temor de los padres y de los propios alumnos y maestros persistió porque muchos no consideran seguras las escuelas en caso de otro sismo fuerte.

Debido a esta situación, en escuelas de la región suroeste el semestre no había iniciado y poco después comenzó la pandemia del COVID-19. En ese momento, cientos de alumnos apenas comenzaban a tomar clases en carpas o instalaciones provisionales.

Ahora se apuesta a las clases en línea para así poder salvar el semestre. Ante el avance de los contagios con el virus, se vive un momento de incertidumbre sobre lo que ocurrirá en el sistema público de enseñanza y como los alumnos podrán terminar su semestre.