Periodista confiesa intriga sobre giro en pensamiento de líder machetero ultimado a tiros

Daisy Sánchez

Daisy Sánchez revela la pregunta que se quedó en su tintero con Filiberto Ojeda

Por Yoreinaliz Cortés Santiago, Paulo F. Reynoso Torres, Edgardo Feliciano Toro, Kimberly Pérez, Militza J. Rodríguez, José Raúl Santana y Jolimar Franco

Reportero Digital Puerto Rico

En 1991, después de entrevistar en la clandestinidad al líder independentista Filiberto Ojeda Ríos, la periodista Daisy Sánchez fue emplazada por el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) a entregar los vídeos producto de su trabajo. Su negativa ante el reclamo de las autoridades, al defender el ejercicio libre del periodismo, culminó en un proceso judicial en el que se pretendió encarcelarla.

Sánchez prevaleció en su postura y 28 años después de la dura experiencia que denominó “Cita con la injusticia”, en entrevista con Reportero Digital Puerto Rico reflexionó sobre los retos de la prensa en la isla y contestó sin rodeos sobre la interrogante que nunca pudo plantearle a Ojeda Ríos, quien resultó muerto a tiros en un enfrentamiento con el FBI, el 23 de septiembre de 2005.

RDPR: Si Filiberto Ojeda estuviera vivo, ¿qué es lo primero que le preguntaría?

“Me hubiera gustado saber si en ese proceso (de mantenerse en la clandestinidad) llegó un momento en que él realmente se cansó de huir. Por ejemplo, yo creo que la voz de Filiberto, o sea la manera en que se dirigía al país cambió al final de sus días. Él reclamaba una unidad que nunca se dio. Y sustituyó un poco el concepto de lucha armada por un concepto más allá, que era vamos a luchar, pero vamos a juntarnos, vamos a juntarnos y a luchar dentro de lo que le permite la ley por lo que creemos… Yo creo que esa voz cambió y me hubiera gustado saber por qué. Saber dónde fue que hubo esa inflexión, ese cambio de pensar en que todo era a través de las armas versus creer en que la unidad de país y la unidad de los independentistas podría lograr un cambio en el país. Me gustaría haberle preguntado sobre eso”.

RDPR: ¿Qué lección principal le dejó la experiencia de la entrevista en la clandestinidad a Filiberto Ojeda y el caso judicial incoado por el FBI?

“Lo más importante es que un periodista tiene el derecho de hacer su trabajo, de defenderlo y de proteger sus fuentes, no importa con que se le amenace de ir preso, porque no era la primera vez. De hecho, cuando mi caso se estaba viendo ya habían periodistas que habían ido presos por las mismas circunstancias en los Estados Unidos, por no revelar sus fuentes. Así que yo creo que la mayor lección es esa, de que debemos hacerlo, debemos defendernos y debemos proteger nuestras fuentes porque si no lo que se pone en riesgo es muy grande que es nuestra credibilidad como periodistas, ya que nadie más confiará en ti si rindes tus fuentes.

La segunda lección es que como gremio hubo un apoyo a mi posición. La tercera es que logró mover el interés del público y fueron cientos de personas las que marcharon en las afueras de la corte federal en contra de lo que estaban haciendo. ¿Y qué nos dice eso? Que aquí hay un país que piensa, que no se puede subestimar. Tenemos un país que cuando las cosas son bien importantes, como en este caso la defensa de la libertad de prensa, la gente salió a la calle…Donde no hay libertad de expresión, no puede haber periodismo libre, así que yo creo que estas lecciones fueron importantes para el país. Vieron a una periodista que estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por defender sus fuentes, por no entregar lo que le estaban pidiendo, que estaba dispuesta con un hijo bien chiquito a entrar presa sin saber por cuanto tiempo. El problema con esto es que quien tiene la llave de la cárcel es uno, te dejan libre cuando tú entregues lo que estas pidiendo. Así que yo no lo iba a entregar. Fue un tiempo difícil, muy difícil a nivel personal”.

RDPR: ¿Qué impacto representó esta situación para la prensa?

“Creo que como gremio nos fortalecimos. Eso es bueno porque la gente tiene que saber que sus periodistas son gente que de verdad merecen la confianza y el respeto. Quizás no confíen en medios de comunicaciones, pero la gente confía en los periodistas. Si no confiaran en los periodistas no los leerían, no los buscarían, no le darían credibilidad a lo que escriben y no formarían sus opiniones a través de lo que los compañeros hacen. Así que hay un país aquí que está detrás de todos nosotros y nosotros tenemos que estar siempre consciente que los representamos en todo lugar”.

RDPR: ¿Qué hace falta para mejorar la labor periodística en el país?

“Para empezar hay que mejorar las condiciones de trabajo de los periodistas. Hay que luchar por mejorarlas porque han ido en detrimento. Los compañeros pelean, pero hay que brindarles apoyo. Cuando se cerró el taller para el que yo trabajaba nadie se percató que el país se estaba perdiendo más de 60 horas de información a la semana, porque nosotros teníamos cuatro noticiarios diarios, cuatro semanales, y dos en fin de semana. Fue mucha información que se dejó de ofrecer. Hace poco El Nuevo Día ha botado a más de ciento y pico de empleados… Se han cerrado cada vez más los espacios (de prensa) y eso provoca periódicos pequeños sin información abarcadora, sin gente profesional que trabaje la información… Ustedes (la nueva generación de periodista) tienen las herramientas para mejorar (la situación). No dejen de hacer su trabajo”.

RDPR: ¿Cómo compara el periodismo de hoy con el de los ochenta al noventa?

“El periodismo es periodismo, no cambia, lo que cambio son los mecanismos, los instrumentos que tu utilizas para hacerlo. En el periodismo, los periodistas, de una forma u otra lo que hacen es buscar información para procesarla y dársela a los lectores para que puedan construir sus propias opiniones. Esa es la base del periodismo, que hoy lo hacemos con computadora y tenemos a Google y muchas más herramientas a la mano. Eso es maravilloso…No obstante, hoy se ha perdido sentido de gremio. Nos ayudábamos y nos apoyábamos…En mi época yo me dedicaba a ser periodista, a redactar y a buscar información. A los periodistas de ahora no, ahora le exigen que entrevisten, que asistan a veces hasta cuatro conferencias por día, que graben, que hagan un post frente a cámara. Le piden tanto para tan poco. El salario no es bueno. Hacer periodismo aquí y en casi todo el mundo es muy difícil en todos los términos. Sin embargo, es una carrera que te hace sentir satisfecho cuando logras el objetivo”.

RDPR: ¿Qué se debe mejorar?

“Hay periodistas que dejan su historia a mitad, cuando con un poquito de esfuerzo pueden explicar que significa una palabra o que significa esta época de la que están hablando y quién es la persona de la que están hablando. Es importante que no borren u omitan cosas porque puede ser su trasfondo, aunque sea breve. Tienen que buscar que tu nota sea relevante, ya que no solo cumplimos con el trabajo, sino que buscábamos más allá. Como formes tu nota hace la diferencia, debes querer ir más allá. La mayoría de las informaciones tiene un sesgo. Hay que buscar y buscar información hasta que lo encuentres”.

RDPR: ¿Qué opina sobre la cobertura de noticias relacionadas con violencia de género?

“Se ha avanzado, porque en mi época, por ejemplo, se partía de que la mujer… si había alguna circunstancia donde estaba involucrada, por ejemplo si había sido violada, siempre se tenía la mala costumbre de dejar la duda de que fuera o no culpable ella de provocación. La manera en que se manejaba, la manera cómo se cubría no era la mejor. Por otro lado, creo que hemos avanzado mucho en términos de la cobertura que se le da a las mujeres dentro del deporte, a pesar de que se podría avanzar más, pero veo medios que le dedican espacio no solo a la boxeadora porque está allí con sus pantaloncitos sino que se habla de sus técnicas, se habla de su historia, de sus esfuerzos como atleta. Eso es bueno y yo creo es importante porque se ha avanzado en ese sentido, pero es igual que el resto, todavía nos queda mucho por trabajar”.

RDPR: ¿Cómo podemos mejorar en este aspecto?

“Siendo (el periodismo) un tipo de profesión donde abundan las mujeres, hay que cambiar la mentalidad machista de cómo se cubre la noticia. Tú no tienes que hacer las cosas como las hace el varón que está ahí al lado tuyo, hazlas como tú las harías. Tenemos que tener una actitud menos machista cuando cubrimos, sobre todo cuando cubrimos eventos donde hay involucradas mujeres. (…) Yo tengo mucha fe en la nueva generación porque son mujeres que se están criando en otro mundo… Busquen las nuevas líderes mundiales y vean qué es lo que están haciendo y cómo hablan, y cómo se enfrentan a los problemas”.

¿Cuál fue su mayor reto como presidenta de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico?

“Uno de los mayores retos fue mantener en pie la editorial de la ASPPRO, Casa de Periodistas, que ha producido ya cuatro libros en los cuales se presenta un trasfondo del desarrollo del periodismo en Puerto Rico”.

RDPR: ¿Qué le inquieta sobre Puerto Rico?

“En este país se están haciendo grandes cosas, pero nadie se entera, pero eso no quiere decir que no existen, eso no quiere decir que no se están desarrollando y eso no quiere decir que no están ahí latentes. Es como con algunas enfermedades, como la alta presión, que están ahí, tú no las sientes, pero están. Aquí hay gente desarrollando proyectos bien interesantes, luchando, pero nadie les presta atención porque es que lo que los grandes medios y los intereses de sus propietarios nos quieren decir, como que este país no puede luchar contra el abuso, contra la corrupción y nos lo hemos creído. Sin embargo, hay gente trabajando, tratando de construir otro país y sí tenemos la fuerza para lograr los cambios. Lo que pasa es que para empezar a cambiar hay que querer cambiar, hay que creerlo”.

RDPR: ¿Qué significa la pintura para usted y cómo lo combina con el periodismo?

“Uno nunca podría imaginar de qué manera uno encuentra sus caminos. Yo encontré este luego de un proceso bastante duro con mi taller de trabajo. Nos lo cerraron inesperadamente para todos, de un día para otro. De hecho, ese día salimos a trabajar. Luego, se nos llamó a todos los que estábamos en la calle y se nos anunció que el taller estaba cerrado y que ya no teníamos más trabajo ahí. Eso nos llevó a generar un proyecto un negocio propio, que fue una experiencia de trabajo muy buena y en el proceso, ahí mismo, en ese lugar yo comencé a experimentar con la pintura, algo que siempre me atrajo, pero de lo cual no tengo ninguna formación profesional. Nunca he tomado clases, pero he sido dichosa en ese sentido ya que he podido seguir desarrollándome y dedicándole mucho tiempo.

Se preguntarán, ¿y esto que tiene que ver con el periodismo? Pues mucho, porque cuando tú como periodista tienes que redactar lo que has recogido la experiencia de la calle o la información de la calle tú te enfrentas a la pantalla en blanco, lo mismo le pasa las personas que pintan, tienen una información que recogen la transforman y llevarla al lienzo es un reto verdaderamente. Las primeras pinceladas pueden pensarlas como el lead de la historia, porque una pintura es una historia. No importa qué tipo de pintura sea, abstracta, surrealista, lo que sea, es una historia y esa primera pincelada al pintor como el lead guía al periodista, por eso es tan importante entender lo que están escribiendo y tener un buen lead. Una vez usted tiene un buen lead todo lo demás, va cayendo como bloque, uno encima de otro, similar a la pintura. Eso para mí fue un descubrimiento, porque estaba experimentando en una nueva formación en un lugar totalmente distinto, pero a la misma vez me encontraba como el primer día cuando entre a una sala de redacción, yo decía es lo mismo, es la misma experiencia. En ese sentido, ahora cuento mis historias a través del lienzo y eso es sumamente agradable, porque el periodismo después de todo siempre que trabajas para alguien tiene algunas ataduras, tienes que cumplir con algunas normas en el caso de la pintura es totalmente contrario”.

RDPR: ¿Qué aconseja a los estudiantes de periodismo?

“Les aconsejo leer y que no se queden con lo que aprenda en la redacción. Si usted trabaja en un medio, aprenda lo que hace usted y lo que hace su compañero, además de lo que hace el compañero del compañero, ya que esto le da diversidad y amplitud para conocer todo. Además, le da más posibilidades de empleo. Así que sí puede, aprenda a editar, si puede, aprenda a usar la cámara, si puede aprender a escribir, escriban bien y para eso lean mucho. Si no leen no van a escribir bien.

Dediquen tiempo a navegar por los diferentes medios y donde descubrirían periódicos maravillosos, donde se están haciendo trabajos maravillosos y de los cuales ustedes pueden obtener información. Eso hágalo como ejercicio, ese el que usted hace cuando se levanta todas las mañanas y salen a correr o de paseo, siempre dedíquenle una hora a navegar por la computadora buscando otros medios de comunicación que no sea los que usted ya conoce.

El periodismo latinoamericano es un periodismo espectacular porque es uno muy fuerte y dirigido a investigar. Les recomiendo navegar a todos los medios. Además, aprendan de todo. Lo mejor es tener siempre un libro al lado, porque los periodistas son escritores, de otra manera, ustedes no van a poder narrar la historia de nuestro país.

Ustedes van a narrar esa historia desde la generación que les ha tocado. Tienen que saber cómo escriben los grandes escritores. Yo les recomiendo que hagan por costumbre leer, no solo navegar para ver como escriben otros periodistas. Al leer libros de grandes escritores, de lo que sea, sin darse cuenta capturarán la esencia de lo que es una buena redacción. Si ustedes aprenden a escribir bien, tienen la mitad del camino hecho como periodistas”.

La exreportera de Las Noticias (WLII TV) también habló sin tapujos sobre los llamados gajes del oficio periodístico y sobre desafíos en los medios de comunicación. Conoce sus respuestas al respecto. Mira en vídeo otros segmentos de la entrevista con Reportero Digital Puerto Rico.