A frenar uso de sorbetos plásticos en Puerto Rico

El uso desmedido de sorbetos contamina de forma grave

Solo el 20% del plástico desechado es reciclado en Puerto Rico

Por Yoreinaliz Cortés Santiago
Reportero Digital Puerto Rico

En Puerto Rico “se consumen 1.1 billones de sorbetos plásticos al año que no se reciclan y sí son destructivos para nuestro ambiente”, así lo señala un Proyecto de Ley. La propuesta busca prohibir el expendio y utilización de este producto de un solo uso en cualquier establecimiento comercial. El proyecto estipuló que el comercio que venda los sorbetos plásticos recibirá una multa de $500.

Joel Franqui Atiles, presidente de la Comisión de Agricultura, Recursos Naturales y Asuntos Ambientales, expresó en una vista pública que este plástico no se puede reciclar en la Isla debido a su material y que su consumo es más costoso a largo plazo, según un informe sobre la medida.

El documento plantea la alternativa de utilizar sorbetos hechos de papel, fibra de aguacate y otros materiales reusables y biodegradables según lo propuesto por Carlos Enrique Pacheco Irizarry. Franqui Atiles, por su parte, afirma que su Proyecto 1746 es uno inicial que fomentará la creación de otras soluciones a este preocupante problema ambiental.

El gobierno de Puerto Rico ha aprobado otros proyectos de ley como la Ley 247 de diciembre de 2015, la cual promociona el uso de bolsas reusables y reglamenta el uso de bolsas plásticas, que asciende a mil millones anualmente. No obstante, se considera que este tipo de implementación no es suficiente para reducir el consumo de este material. Luis Ruiz, supervisor de la agencia Reciclaje del Norte (RDN), dijo en entrevista con Reportero Digital Puerto Rico que, la Ley 247 “lo que hizo fue beneficiar al comercio para la venta de bolsas reusables”. Además, agregó que “todavía en el comercio se venden muchas fundas (plásticas) y no hay quien fiscalice esto”.

En países europeos, según la página web Ecoticias, se han implementado técnicas de reducción y reciclaje de este material, como, por ejemplo, Suecia, donde el 99% de la basura se recicla y se utiliza para generar energía al país. En Italia se multa a los residentes si no reciclan debidamente los desperdicios y en Alemania es parte del currículo escolar enseñar cómo disponer correctamente de los desechos.

Un concepto que propone el supervisor de RDN para aumentar la cantidad de plástico que se recicla es otorgar un incentivo, a través del gobierno, a las compañías que fabrican este material una vez se hagan responsables del reciclaje del mismo, como se ha logrado en otros países.

El plástico es un material con cualidades de impermeabilidad y resistencia lo que lo hace un producto polifacético que, a la vez, “lo convierten en un grave problema ambiental”, según la Ley Número 247. Para el 2013, fecha en que data la estadística más reciente de la Autoridad de Desperdicios Sólidos, se generaron aproximadamente 10,400 toneladas de plástico en Puerto Rico. El resto del mundo no está exento del exceso de consumo de este material. En Estados Unidos la cifra de sorbetos plásticos desechados asciende a 500 millones diariamente, señaló, por su parte, la agrónoma Maribelle Marrero Vázquez.

Mientras, el ambientalista Luis Ruiz destacó que entre todos los ciudadanos es posible hacer de Puerto Rico y el mundo un espacio exento de contaminación si nos educamos. Destacó que se “debe fomentar la educación en los niños… No hay suficiente información y educación para el reciclaje”.

Observó, sin embargo, que las horas verdes impuestas en las escuelas “solo se hacen para cumplir con una nota o requisito” y no con el propósito verdadero de educar.

En tal sentido, insistió que se debe concientizar, tanto a niños como adultos sobre temas como la muerte de animales marinos y la acumulación de desperdicios sólidos en los vertederos locales. “Nuestros vertederos están llenos de plástico y esto es preocupante”. Es un proceso que comienza desde lo más simple y que, aunque de primera instancia puede parecer poco, a largo plazo se verá el resultado, concluyó Ruiz.