Aeropuertos en la isla amenazados por el cambio climático

El aeropuerto Luis Muñoz Marín resultaría afectado por la erosión costera. Foto Gerardo Cordero

El acelerado aumento en el nivel del mar pone en riesgo las principales instalaciones aéreas en Puerto Rico

Por Adianez Vélez Martínez
Reportero Digital Puerto Rico

Cinco aeropuertos importantes de Puerto Rico han sido catalogados como “infraestructura crítica” en los informes y planes de adaptación ante el cambio climático del Departamento de Recursos Naturales (DRNA).

El grupo de aeropuertos ha sido catalogados así por efectos de su ubicación cerca de la costa, cada vez más afectada por la erosión.

El alza del nivel del mar y la erosión de costas representan una combinación amenazante para Puerto Rico en las próximas décadas. Las costas podrían sufrir de una gran reducción de terreno por estos dos efectos del cambio climático, incluyendo los predios de nuestros aeropuertos, señalan informes del Consejo de Cambio Climático de Puerto Rico (PRCCC, por sus siglas en inglés), entre otras entidades.

Según estudios del Cuerpo de Ingenieros de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, para el 2060 se estima un alza en el nivel del mar de 1.7 pies, sugiriendo a su vez la realización de un plan de acción para un aumento promedio de 3.28 pies para el año 2100.

A excepción del aeropuerto Rafael Hernández de Aguadilla, que se encuentra en una zona costera elevada, el aeropuerto internacional, así como otros cuatro aeropuertos importantes de la isla son susceptibles a las inundaciones severas que se proyectan para las próximas décadas.

Se trata de los aeropuertos de Aguadilla, Vieques, Ceiba y Ponce que, al igual que el de Isla Verde, están localizados a menos de un kilómetro del mar.
Las instalaciones proveen transporte comercial de pasajeros, transporte de carga, actividades recreativas y educación aeronáutica.

El aeropuerto Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, cuenta con 24 aerolíneas ofreciendo vuelos domésticos e internacionales y recibe más de ocho millones de pasajeros al año, siendo este el más importante de Puerto Rico. Los 160 metros de distancia entre la pista de aterrizaje del Terminal D y la costa del Balneario de Carolina lo posicionan como uno de los más amenazados.

Mientras que la Autoridad de Puertos maneja la mayoría de los aeropuertos de la Isla, la empresa Aerostar Airport Holdings LLC es administradora del aeropuerto Luis Muñoz Marín desde el 2013 cuando la empresa de una alianza público-privada concedió el derecho a Aerostar Airport Holdings LLC para operar, manejar, mantener, desarrollar y rehabilitar el aeropuerto por un término de 40 años. A raíz de la privatización del aeropuerto internacional, corresponde a Aerostar crear un plan de acción ante la amenaza de los efectos de cambio climático en la costa de Isla Verde. De no ser así, el flujo de transportación aérea en Puerto Rico se podría ver afectado.

Falta de un plan de acción

A pesar de que en el 2013, mediante orden ejecutiva, el entonces gobernador, Alejandro García Padilla, solicitó un plan de adaptación ante los cambios climáticos por parte de cada agencia gubernamental, la Autoridad de Puertos indicó depender de recursos externos para el diseño y planeación de sus infraestructuras, por lo que admitió no tener un esquema preparado.

Un informe realizado por el Grupo de Trabajo Multisectorial para Mitigar el Cambio Climático fue referido a La Fortaleza. El informe fue solicitado a raíz de la revisión del Proyecto del Senado 773, de la autoría del senador Larry Seilhamer. El proyecto que tiene como propósito crear política pública para la mitigación y adaptación ante los efectos del cambio climático fue convertido en ley por el gobernador Ricardo Rosselló tras evaluar positivamente el informe. El reporte propone la creación de un plan en relación a la infraestructura crítica que se verá afectada en las próximas décadas. El plan sería puesto en vigor mediante la ley endosada en mayo.

Los aeropuertos, sin embargo, no son las únicas instalaciones amenazadas por la peligrosa combinación de la erosión costera y el alza del nivel del mar. Puerto Rico cuenta con 779 millas de costa. La erosión y el alza del nivel del mar representarán riesgo para toda infraestructura localizada en el área costanera.

Igualmente, por su ubicación, 7 complejos de generación eléctrica y 249 kilómetros de carreteras principales del país también se encuentran bajo amenaza si permanecen las condiciones actuales en las costas. La vivienda también recibiría un fuerte impacto ante estos efectos, según coinciden los informes del PRCCC y del DRNA.

El país se encuentra ante la espera de acción de parte de todas las agencias, en específico para la creación de estrategias de adaptación ante el cambio climático acelerado que se está enfrentando globalmente. Así han expresado varios expertos como Aurelio Mercado, profesor de física oceanográfica de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez, y Alex Díaz Eco, analista y comunicador especializado en adaptación ante el cambio climático.

También, según Díaz Eco, quien es actualmente profesor en la Universidad del Sagrado Corazón, no estamos en el momento adecuado para crear estrategias de mitigación ante el cambio climático, sino de adaptación y resiliencia, por lo que urge que se evalúen opciones alternas para nuestros aeropuertos y los demás servicios básicos que se encuentran bajo amenaza.

“Ya no se debe interrogar si las costas de Puerto Rico y del Caribe se estarán inundando, sino cuánto y cuán pronto será”, concluyó un reporte del Grupo de Conocimiento Científico Químico y Geofísico del PRCCC.