Depresión saca de cancha atletas novatos y profesionales

La frustración ante la derrota impacta a muchos atletas. Foto sbnation.com

Sicólogo puertorriqueño revela que el machismo frena que se brinde ayuda inmediata a algunos jugadores

Por José Andrés Cruz Carrero
Reportero Digital Puerto Rico

Dominar su propia mente antes que al rival en la cancha es fundamental para el atleta exitoso. De lo contrario, puede ser dominado por la ansiedad y, en casos severos, una depresión puede afectar incluso a jugadores destacados.

Así lo expone el psicólogo deportivo Daniel Martínez, quien destacó que “los jugadores deben trabajar con su mente en los momentos de competencia donde la ansiedad y la tensión pueden atacar”.

Martínez, director de servicios psicológicos en Juegos Centroamericanos, sostuvo que “desde los atletas pequeños hasta los de alto rendimiento sufren de ansiedad frente a la ejecución, siendo esto normal”. Sin embargo, subrayó que lo importante “es aprender a manejarlo en momentos específicos”.

En entrevista con Reportero Digital Puerto Rico, Martínez, quien también ha ofrecido servicios de apoyo sicológico a integrantes de los equipos nacionales de la isla, reveló que los jugadores con ansiedad “a veces piensan que pedir ayuda no es muy masculino y prefieren quedarse callados antes de consultar con profesionales”.

Sin embargo, el machismo no debe frenar la oportunidad de recibir ayuda profesional que en ciertos casos recomienda ajustes en la actividad competitiva y recomienda apoyo familiar.

“Luego de un momento traumático se debe descansar, seguir poco a poco con los entrenamientos y pasar mucho tiempo con la familia”, argumentó Martínez.

Jugadores estrellas vs. Depresión

El 40% de los jugadores de la NBA sufre algún tipo de problemas mentales y solo un 5% se atreven a notificarlo para recibir ayuda, según John Lucas II, exjugador y asistente de los Houston Rockets. Estos jugadores en sus respectivos equipos cuentan con doctores y entrenadores personales altamente preparados para brindarles el mejor servicio a sus jugadores. Existiendo esto todavía no parece ser suficiente para que jugadores que están sufriendo problemas mentales y luchando contra la depresión se atrevan a notificarlo y acepten las ayudas y tratamientos de profesionales.

Jugadores elites en la NBA de la talla de Kevin Love, de los Cavaliers de Cleveland y DeMar DeRozan, de los Spurs de San Antonio anunciaron abiertamente que sufrían de problemas mentales. El primero en notificarlo fue Kevin Love vía un comunicado emitido a The Player’s Tribune en el que aceptó haber enfrentado ataques de pánico durante partidos. “Acabé tirado en el suelo del vestuario boca arriba, tratando de tener suficiente aire para respirar.” Expresó Love. Por otra parte, DeRozan indico, “La gente no entiende por qué estás deprimido si puedes comprar lo que quieras. Ojalá todo el mundo fuera rico para darse cuenta de que el dinero no lo es todo”.

El doctor William D. Parham se unió a la NBA gracias a la invitación hecha por el presidente de la liga, Adam Silver. Esto con el propósito de aumentar el 5% de jugadores que son los que se atreven a notificar sus problemas. Parham junto a la NBA prepararon un plan de cuatro pasos para comenzar a trabajar con los jugadores. El primer paso fue que en todas las ciudades en los Estados Unidos donde haya equipo de NBA tienen que tener psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales. El segundo y tercer paso fue crear una línea telefónica las 24 horas del día a la que los jugadores pueden comunicarse confidencialmente y ofrecerán unas charlas donde le hablarán a los jugadores sobre la salud mental. El último paso es crear una buena confianza con los jugadores.

A la Federación de baloncesto de Puerto Rico y su presidente Yum Ramos le llegó a la puerta una situación que no pueden pasar por alto. Tyler Davis jugador de 21 años y parte del combinado nacional notificó que tendría que alejarse del baloncesto y de sus compromisos con la selección para seguir su lucha contra la depresión. Davis optó por salir de su universidad Texas A&M para entrar al ¨draft¨ de la NBA. Su opción dio frutos y fue reclamado en la NBA por los Thunders de Oklahoma City para pertenecer al equipo. Poco tiempo después el equipo de los Thunders dejo en libertad al jugador, quedándose sin trabajo. Este resultado puede haber jugado un rol gigante en la mentalidad de Davis, quien en un abrir y cerrar de ojos estuvo con los mejores del mundo y días más tarde ya no era parte del equipo. Esto según ESPN Deportes.