Acelerada baja de obreros agrícolas en Santa Isabel

Cada vez menos boricuas cultivan los frutos de su tierra. Foto por Zulma Noemí Rivera para Reportero Digital Puerto Rico

En solo tres meses 380 trabajadores abandonaron sus puestos

Por Emily M. Rodríguez Avilés
Reportero Digital Puerto Rico

En solo tres meses, al menos 380 obreros agrícolas abandonaron sus puestos de
trabajo en fincas de Santa Isabel.

Según el Departamento del Trabajo, en 2018 había unas 718 personas trabajando en la agricultura santaisabelina. No obstante, entre enero y marzo de 2019 la cifra no sobrepasa los 338.

Esto representa una reducción de 380 empleados o 4.7% de la mano de obra agrícola en ese pueblo.

“Antes solía recibir más de 500 resumé en una temporada. Hoy han llegado algunas decenas de resumés, pero no cientos como hace cinco años”, aseguró Ana Montalvo, gerente de recursos humanos de Martex Farms.

En entrevista con Reportero Digital Puerto Rico, Montalvo también admitió que, en los últimos tres años, la finca ha perdido un cinco por ciento de sus empleados regulares.

Las declaraciones de la gerente coinciden con estadísticas sobre el trabajo agrícola publicadas por algunas agencias gubernamentales.

A nivel isla, el empleo agrícola bajó de 18,000 a 16,000 entre enero y febrero de 2019, según el Departamento del Trabajo. Esto representa la pérdida de 2,000 trabajadores en solo dos meses.

Por esta razón, la agencia federal Farm Credit sostuvo que la necesidad de mano de obra agrícola es uno de los cincos retos de la agricultura de Puerto Rico en los años venideros.

“A raíz de esta situación surge una mayor amenaza, siendo esta la posibilidad de que se pierdan cientos de cultivos”, admitió el presidente de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Héctor Iván Cordero Toledo.

Por su parte, el Departamento de Agricultura reveló que la disminución en la mano de obra pone en riesgo la gestión para aumentar la producción agrícola local y garantizar la seguridad alimentaria de los ciudadanos.

Buscando razones

Los cambios sociales, situaciones económicas y avances tecnológicos que se han vivido en Puerto Rico durante los últimos 100 años, han propiciado que se generen creencias erróneas sobre lo que una vez fue la actividad económica de mayor lucro en la Isla, es decir, la agricultura.

Según Cordero Toledo, la escasez de mano de obra en las fincas agrícolas es el
resultado de todos esos años en los que se presentó una agricultura relacionada con la miseria, la pobreza y la falta de educación, entre muchas otras ideas que no pueden estar más lejos de la verdad.

“Muchas personas recurren al trabajo agrícola como última alternativa, pues lo ven como un oficio sucio e insignificante”, indicó.

Cordero Toledo destacó que la agricultura es un trabajo exigente, en especial físicamente. No obstante, es un trabajo digno, que paga bien y del cual se puede vivir.

“Yo vivo de la agricultura y, asimismo, hay muchos otros agricultores que tienen operaciones comerciales que los sustentan”, subrayó.

Al respecto, en su listado de retos para la agricultura, Farm Credit expuso que otros detonantes de la crisis de mano de obra lo son la ola de emigración boricua, las condiciones de los trabajos agrícolas y la empleomanía en el sector de la construcción.

La meca de la agricultura puertorriqueña

Cada cinco años, el Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas del Departamento de Agricultura Federal (NASS, por sus siglas en inglés), realiza un censo para obtener estadísticas agrícolas para cada municipalidad de Puerto Rico. No obstante, como resultado del embate del huracán María en el 2017, el nuevo censo no estará completado hasta inicios del año 2020.

De ahí que, hasta la fecha, solo se tengan números aproximados con respecto a la disminución del empleo total en la industria agrícola del área sur del país.

Sin embargo, en el censo agrícola de 2012, Santa Isabel fue clasificado como el
municipio con mayor producción agrícola de Puerto Rico con 114 fincas.

Del mismo modo, el pueblo se ha posicionado como el mayor empleador agrícola en la isla. Lo que se debe a que, no solo genera empleos para los santaisabelinos, sino también para personas de pueblos adyacentes.

“La principal fuente de empleo en Santa Isabel es agrícola y, por eso, aquí llega gente de todos lugares, entre estos, Ponce, Juana Díaz, Coamo y Salinas”, dijo Montalvo, de Martex Farms.

Asimismo, resaltó que fincas como Martex, la mayor productora de mangó, plátano y guineo en el área sur, contratan personas de todo tipo de edades, perfiles físicos, niveles de educación y condiciones socioeconómicas, entre otras.

“Aquí todos son bienvenidos, incluso sin previa experiencia agrícola. Lo que necesitamos son personas que tengan ganas de trabajar y no le tengan miedo a la
agricultura”, subrayó.

A romper mitos en el agro

La escasez de mano de obra en el sector agrícola puertorriqueño es un problema que ha existido siempre, aunque en proporciones variables.

Según Cordero Toledo, este problema no cambiará hasta que no dejemos en el pasado todos aquellos mitos erróneos y anticuados.

“Algunos mitos que tenemos que dejar en el pasado son que de la agricultura no se puede vivir, que es para gente sin educación y que la labor es 100 por ciento manual, entre otros”, opinó.

El presidente de la Asociación de Agricultures de Puerto Rico no descarta que en un futuro cercano se recurra a mano de obra extranjera para poder sacar a flote las cosechas del área sur del País.

“El ser humano para sustentarse necesita comer y para comer es necesaria la agricultura. De ahí, la importancia de que primero se tome conciencia sobre la
relevancia de la agricultura en un sistema económico y social y, consecuentemente, que más gente se interese en trabajar en los campos agrícolas”, concluyó.