Lupa a la devastación en la industria lechera

El ganado sufrió mucho tras el huracán María

Verónica López Siverio
Especial para Reportero Digital Puerto Rico

A raíz del huracán María, la industria lechera de Puerto Rico perdió $14.5 millones de los $216 millones que se producen anualmente, según una investigación de esta reportera. Pérdida de leche fresca por falta de recogido, ganado muerto e infraestructura destrozada fueron algunos de los daños, de acuerdo con un análisis documental de las estadísticas de la Oficina Reglamentadora de la Industria Lechera (ORIL).

Las pérdidas fueron estimadas en unos $500,000 en cada vaquería. Sin embargo, al menos en 10 vaquerías los daños sobrepasan los $5 millones. Cada día que pasa, se suman más pérdidas, ya que todavía en algunas vaquerías hay escasez de alimentos y mucha infraestructura no ha podido repararse a ocho meses del ciclón.

Días después del huracán María, el recogido de leche no era posible ya que no había paso para muchos pueblos. Además, la falta de diésel complicó que camiones tanque de vaquerías como Tres Monjitas y Suiza Dairy pudieran llegar hasta las instalaciones de los ganaderos para recoger los litros de leche de las vacas recién ordeñadas. Esto causó la pérdida de miles de dólares, ya que luego de cierto tiempo tenían que deshacerse de la leche. Algunas vaquerías llegaron a perder hasta más de 500,000 litros de leche semanalmente, según la ORIL.

Por otro lado, según un informe estadístico de la ORIL, en el huracán se perdieron un total 4,200 vacas. Esto ha presentado un gran reto para los ganaderos, puesto que cada vaca muerta pudo llegar a costar entre $1,500 y $2,000 . La recuperación de esta cantidad de ganado se estima de $6 a $9 millones.

El clima tropical de la isla ocasiona que las reses sufran de calor y se les dificulte producir leche y reproducirse, lo que reduce más aún la cifra de ganado, sobre todo al presente que muchos ranchos para protegerlas del sol quedaron sin techo y hay deforestación en los terrenos del ganado. A causa de este factor, muchas vaquerías han disminuido su producción de leche en un 30% en los primeros meses tras el potente ciclón.

Para agravar la situación, mucho ganado se perdió días después del huracán María por falta de alimento. Aunque el Departamento de Agricultura otorgó vales de comida a los ganaderos, muchos perdieron vacas por desnutrición y enfermedades.

Según las estadísticas de la ORIL, para el mes de julio se produjeron unos 9,116826 cuartillos de leches y en octubre la producción había reducido casi 1.5 millones de cuartillos. Por la falta de energía eléctrica en muchos sectores, la disminución de producción no ha ocasionado una crisis más grande, indicó a Reportero Digital Puerto Rico el secretario de Agricultura, Carlos Flores.

La documentación estadística de la ORIL muestra que en la industria lechera de Puerto Rico los daños más grandes fueron en el descenso de ganado y el deterioro y destrucción de la infraestructura.

La infraestructura del sector agrícola está valorada en $4.2 billones, de los cuales se perdieron $1.8 millones, específicamente en la industria lechera, lo que representa el mayor reto de recuperación, conforme a los estimados del Departamento de Agricultura.

Gran reto de recuperación para la industria lechera

Verónica López Siverio
Especial para Reportero Digital Puerto Rico

Los daños en infraestructura son los mayores registrados en la industria lechera debido al huracán María. Según un análisis documental de los estimados del Departamento de Agricultura de Puerto Rico, las pérdidas se estimaron en $1.8 millones. Rehabilitar la infraestructura, como reconstruir los ranchos y otras instalaciones de las vaquerías, es el mayor reto para la industria.

Un 40% de la infraestructura de la industria lechera sufrió daños, esa cantidad representa un 14.1% del total de la industria agrícola. Esta infraestructura incluye áreas de ordeño, maquinarias, ranchos de sombra para el ganado, cercas, maquinaria de empaque , entre otros. Para la total recuperación, el Departamento de Agricultura necesitaría alrededor de $41.5 millones. La agencia estatal estimó que solo alrededor de un 33% de agricultores tenían seguros con pólizas que les cubren de catástrofes atmosféricas.

Según los análisis que hicieron los agrónomos que la agencia envío al campo a indagar daños, la mayoría de los ganaderos tenían sus ranchos, cercas y demás infraestructura hecha de zinc. Por lo que se pudo observar alrededor de solo de tres a cinco vaquerías no recibieron ningún daño, pero el día luego del huracán María muy pocas estaban equipadas para seguir trabajando.

Ocho meses después del ciclón, las vaquerías que se encuentran operando son solo un 87.22%. Las restantes todavía no tienen capacidad operacional o simplemente no se pudieron recuperar, según el Departamento de Estadísticas del Departamento de Agricultura. La dependencia estatal no las considera capacitadas para operar a menos que tengan equipo como una ordeñadora y un tanque refrigerador. Según el censo federal que se encomienda al Departamento de Agricultura, para el año 2012 habían 315 vaquerías, pero luego del huracán solo quedaban 265 funcionado.

Aún con la reducción de vaquerías, en la isla se sigue produciendo leche fresca, pero no hay capacidad para procesar toda la producción. Alrededor de 9.2 millones de cuartillos de leche se quedan sin procesamiento, lo que representa un 8% de la producción. Para el año pasado en esta misma fecha se produjo un 75% más de lo que se ha producido este año, según las estadísticas del Departamento de Agricultura, que asegura buscar soluciones a estos problemas, ya que la industria lechera representa un 62% de ingreso bruto en la industria agrícola.

Documentos del Departamento de Agricultura muestran que la industria carece de suficientes plantas elaboradoras y la agencia busca aumentar la venta de productos locales a un 30% para disminuir la leche importada, lo que ayudaría a la recuperación de la industria lechera local. Los datos más recientes muestran que las pérdidas se han elevado a unos $55 millones, según la Oficina Reglamentadora de la Industria Lechera (ORIL).

Anuncian planes de mitigación

Verónica López Siverio
Especial para Reportero Digital Puerto Rico

Para responder a las pérdidas millonarias que tuvo la industria lechera de Puerto Rico luego del huracán María, el Departamento de Agricultura presentó un plan de mitigación de tres etapas.

Según un documento de la agencia, la primera etapa incluye un análisis de las estructuras de las vaquerías y determinará qué medidas se pueden llevar a cabo para restaurar estas estructuras y mejorarlas ante la proximidad de una nueva temporada de huracanes. El departamento comenzó estableciendo las pérdidas en infraestructura dónde el estimado ha sido de $1.8 millones.

La segunda etapa cuenta con programas que van a brindar tanto la agencia estatal como el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). El primer programa es la Renovación del Hato Lechero que va de la mano con el Fondo de Innovación y Desarrollo Agropecuario (FIDA) y la Ley 118 (Incentivos para la Inversión Agrícola).Este programa ayudará a los ganaderos a reponer el ganado que perdieron.

La Ley 118 le paga al ganadero el 50% del animal perdido. A los ganaderos que no puedan pagar la otra mitad de la pérdida, se les otorga la cantidad que falta, y es financiada mediante el Fondo de Innovación y Desarrollo Agropecuario . El departamento recupera este préstamo a través de las plantas elaboradas cuándo los animales comiencen a producir. Además del vale de comida para ganado que fue otorgado por un mes a los dueños de vaquerías, el USDA y el Departamento de Agricultura se encuentran en el proceso de restaurar las infraestructuras perdidas en cada vaquería, de las cuales se cubre hasta un 75% del costo de arreglos. La agencia estatal envía agrónomos a hacer inspecciones para determinar que cantidad se necesitará para reponer la infraestructura. El gasto que se cubre es para reponer lo que ya estaba, no lo que conllevaría una infraestructura mejorada.

¨Estamos interconectando lo que es promover la producción, dentro del conjunto tecnológico, proveyéndoles las vacas nuevas, y fortaleciendo la interconexión con la producción y elaboradores y la distribución”, dijo el secretario del Departamento de Agricultura, Carlos Flores Ortega.

En la tercera etapa, el Departamento de Agricultura busca fomentar la venta de la leche. Ahora mismo, se está tratando de vender la leche al mercado institucional, como las escuelas públicas, explicó Flores Ortega.

Por otro lado, el funcionario explicó que la agencia que dirige investiga que infraestructuras colapsaron en el huracán y cuáles no. El departamento pretender replicar las estructuras que aguantaron el huracán María. Además, parte del plan de mitigación es buscar vías alternas de energía y también, establecer que cantidad de energía necesitan para que, en una futura catástrofe atmosférica, puedan abastecer la parte necesaria para seguir produciendo, sostuvo el secretario.

“La industria se repuso más rápido que Energía Eléctrica”, sostuvo Flores Ortega. Aunque, la industria lechera se ha recuperado rápidamente, la total recuperación dependerá de cuándo se establezca al 100% la energía en Puerto Rico, abundó Flores. La industria lechera depende, mayormente, de la producción de leche fresca, la cual no se esta vendiendo como antes por falta de luz en algunos sectores del país. Por estas y más razones, el secretario del DA ha puesto en marcha este plan de mitigación, comentó en entrevista con esta reportera.

Ganaderos reaccionan a las pérdidas tras el huracán María

Verónica López Siverio
Especial para Reportero Digital Puerto Rico

A causa del huracán María muchos ganaderos han tenido pérdidas cuantiosas y luchan por retomar de lleno las operaciones de sus vaquerías.

El ganadero Fabio Nieves Cintrón estimó sus pérdidas en unos $20,000. Nieves Cintrón perdió tres vacas y cuatro becerritos. Además, uno de sus ranchos resultó con daños. El hijo del propietario de Vaquería Juan R. Nieves indicó que, hasta el momento, solo han recibido ayuda federal como el vale de comida para ganado que dio el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

Nieves, quien asegura que su vaquería no contaba con seguro privado, dijo que el Departamento de Agricultura “no se ha asomado” por el pueblo de Quebradillas. “Una cosa es que lo digan y otra que lo hagan”, abundó el ganadero.

Por su parte, Nieves Cintrón opina que la agencia estatal ha ofrecido mucha ayuda, pero que en realidad han concedido muy poca. “Yo conozco un ganadero en Isabela que le dijeron que le iban a dar el 75% de las pérdidas en infraestructura y solo le dieron el 50%”, sostuvo. En cuanto a los planes de mitigación del Departamento de Educación, el ganadero comentó que no cree en esos planes. Por eso, opinó que el futuro de la industria lechera depende de la apertura de la plata elaboradora de Suiza Dairy en Aguadilla.

Entre los mayores problemas que enfrentaron los ganaderos días luego del huracán María figuró la falta de alimento. Un ganadero en Hatillo, quien pidió mantenerse en el anonimato, explicó que dio a su ganado alimento de pollo, de cerdo, de cabra, grano molido, lo cual causó que bajara la producción. Por los primeros meses, el hatillano iba cada tres días a agrocentros a buscar alimentos y muchas veces perdían el viaje, ya que no había suficiente alimento para todos los ganaderos. Al igual que Nieves Cintrón, el ganadero de Hatillo obtuvo el vale de comida otorgado por el USDA valorado en $23,000.

A diferencia de Nieves, el ganadero de Hatillo perdió aproximadamente $80,000 en ganado e infraestructura. En ganado perdió seis novillas y una vaca y tuvo que vender vacas para ser utilizadas para la elaboración de carnes. En cuestión a las ayudas estatales, opinó que no hubo o que, simplemente, no fueron suficientes, aunque admitió que el USDA si ofreció ayudas valiosas. También, dijo que no cree que el Departamento de Agricultura cumpla con el plan de mitigación establecido, ya que, al igual que Nieves Cintrón, conoce personas que solicitaron ayuda para restablecer su infraestructura y no recibieron un 75%. “Ellos te dan lo que ellos creen que te mereces”, dijo. “El que tiene padrino, se bautiza”, añadió, en alusión a la ventaja política que entiende que tienen algunos. Coincidió también con Nieves Cintrón, al insistir en que todos los dueños de vaquerías deben tratar de recuperarse por su cuenta, porque no tienen más opciones.

Apuestan por la vaca pelona

Verónica López Siverio
Especial para Reportero Digital Puerto Rico

El Departamento de Agricultura invirtió $60,000 dólares para que se realice una investigación sobre las vacas pelonas y la viabilidad de fomentar su uso en la industria lechera local.

El estudio se inició a principios del 2018 y es conducido por la Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez.

La investigación, subvencionada por el Fondo de Innovación Agrícola y Desarrollo Agropecuario (FIDA), procura determinar si la raza de vacas pelonas produce más leche y se reproduce más rápido que otras.

La vaca pelona es parecida a las Holstein, que son blancas y negras. Tienen una mutación que les genera menos pelo que otras vacas, explicó el doctor Guillermo Colón Ortiz, principal investigador. Las vacas pelonas poseen esta cualidad que no se considera “normal” en la naturaleza, puesto que, usualmente, un animal que produce mucho es poco fértil, abundó Colón.

Estas reses están más adaptadas al calor tropical de Puerto Rico y por esta razón no están tan estresadas y producen más cuartillos de leche que las vacas Holstein, dijo el catedrático de la UPRM.

Las vacas Holsteinproducen aproximadamente 34 cuartillos de leche en las temperaturas de Estados Unidos, mientras que en Puerto Rico no pasan de los 17 cuartillos de leche, a diferencia de las vacas pelonas que pueden llegar a los 30 cuartillos.

Por otro lado, la investigación busca constatar si este ganado produce más leche comiendo menos cantidad de alimento, igual cantidad o más cantidad que las Holstein. “Si nosotros determinamos que esa vaca da cinco litros más de leche comiendo 2 libras de alimento menos, el impacto económico en la industria lechera de Puerto Rico sería de millones de dólares”, dijo el experto en nutrición animal.

Además de establecer la cantidad de alimento que necesitan las vacas, el estudio, junto con sus colaboradores, busca poner el nombre de la UPRM en alto, explicó Colón Ortiz. Los resultados estarán listos dentro de un mes, especificó el profesor.

Hasta el momento, cuentan con data de consumo, de producción de leche, de rechazo, palpitaciones del corazón, respiración, temperatura, entre otras. También, pretenden confirmar si este ganado con menos pelo necesita más descanso o menos, ya que así podrían producir más. “Aparenta que vamos a confirmar la ventaja de las vacas pelonas”, abundó el doctor sobre el estudio que fue sometido como propuesta a la empresa TaiSouth Farm.

Email: vero-2014@hotmail.com