Ciudades fantasmas: ¿Demolición o revitalización?


Son pocas las estructuras que se podrían revitalizar

Por Coralys González Pérez
REDIPR.COM

Lo que un día fue una oficina gubernamental importante o algún banco conocido, hoy no es más que un estorbo en el casco urbano, un hospitalillo para usuarios de drogas o simplemente sus paredes se han convertido en un canvas de expresión pública.

La cifra de edificios abandonados en el área de San Juan ha ido en aumento en los últimos años.  Cada vez son más las estructuras por millas cuadradas que no se encuentran en funcionamiento. Sin embargo, el Municipio de San Juan no tiene un inventario actualizado de la cantidad específica de los edificios abandonados en el casco urbano.

Este diario supo que este problema no es un de prioridad para el municipio de San Juan, ya que no existe proyecto alguno, hasta la fecha, que disponga del futuro de estas estructuras o proponga usos epecífico u otros planes.

Diferentes estilos arquitectónicos: problema a la hora de revitalizar

En Puerto Rico, los estilos arquitectónicos predominantes en los edificios incluyen los de la Modernidad, Post Modernidad, Gótico, Neoclásico y Contemporáneo. Es por eso que, según los expertos, la revitalización es más complicada.

“La diversidad de estilos arquitectónicos es uno de los factores más influyentes a la hora de la planificación de la revitalización de un edificio”, expresó Cristian Galloza Bonilla, estudiante de arquitectura de la Universidad Politécnica.

“Cuando se va a revitalizar una estructura es importante considerar la conservación de la misma. Hay que conocer las tendencias del estilo del edificio para poder realizar las mejoras”, precisó Galloza Bonilla al ser abordada por Reportero Digital Puerto Rico.

Otro factor problemático que el estudiante de tercer año identificó son las regulaciones y reglamentaciones de los espacios públicos. “Antes no habían tantas leyes de regulaciones. El arquitecto designaba el espacio de cada utilidad como quería, ahora es diferente, los baños, por ejemplo, tiene unas especificaciones, al igual que las puertas y las rampas”, manifestó.

Hoy día a la hora de revitalizar estas estructuras se hace más complejo ya que hay que cumplir con las regulaciones que exigen estas leyes y muchos que los edificios no las cumple convirtiéndolos en obsoletos.

“Si se comparan los costos de reparación con los de demolición, la demolición y construcción de uno nuevo es lo más viable considerando es estado económico del país”, agregó el joven de 20 años.


Nace un nuevo estilo

Por otro lado, en los edificios que se encuentran en un estado de abandono prematuro, es decir, que aun tienen posibilidades de que los vuelvan a utilizar, se ha optado por dejar su estilo original intacto y los cambios que hagan falta se hacen con otra tendencia o estilo arquitectónico.

“En los últimos años ha cogido auge el darle diferentes usos a estructuras antiguas y los cambios y/o remodelaciones que le hagan falta se le hacen utilizando el estilo moderno. Esta fusión de estos dos estilos crea un contraste que llama mucho la atención y estéticamente tiene mucho potencial”, contó Galloza Bonilla.

Según el joven aguadeño, esta mezcla de estilos se puede utilizar tanto para espacios comerciales como para residencias.

 

Legado español en la Isla

El estilo arquitectónico de la mayoría de las estructuras antiguas en Puerto Rico se derivan de nuestros colonizadores

La mezcla de culturas en nuestro país nos dejado varios legados, uno de ellos la arquitectura y los estilos de construir las casa y edificios en la Isla.

“Actualmente conservamos un gran legado de los españoles que nos colonizaron, la mayoría de las estructuras que se construyeron a principios del siglo pasado aun son parte de nuestros cascos urbanos,” expresó Arnaldo Díaz Ferrer, arquitecto con más de 20 años de experiencia.

“Los estilos Contemporáneos y pertenecientes a la Modernidad son dos de los más comunes en los edificios de la zona metropolitana de Puerto Rico, aunque también se fueron dispersando por toda la Isla,” afirmó Díaz Ferrer.

Por otro lado, el arquitecto comentó que el legado más notable de la cultura española se encuentra en el Viejo San Juan.

“Cuando recorremos el Viejo San Juan y apreciamos las estructuras antiguas que aun se conservan, podemos apreciar que la gran mayoría son neoclásicas –otro estilo que heredamos de los españoles- pero este estilo predomina en su mayoría en esa zona específica,” añadió el perito.

Educación como clave principal para la conservación

Díaz Ferrer destaca que en Puerto Rico se podría recuperar muchas de las estructuras que se encuentran en abandono si los arquitectos conocieran más sobre su estilo original.

“A la hora de revitalizar una estructura son varios los factores que se deben tomar en cuenta. Primeramente hay que conocer el trasfondo del estilo que se va a remodelar para poder hacer un buen trabajo y que la estructura no pierda su encanto original,” dijo el arquitecto.

Asimismo, Díaz Ferrer, natural del pueblo de Isabela, afirmó a Reportero Digital Puerto Rico que hay que hacer un estudio profundo del lugar en el que se encuentra la estructura, si cumple con las regulaciones establecidas y si sigue siendo funcional para las necesidades de las personas.

“Creo que es cuestión de educación social, educación sobre todo a las nuevas generaciones de arquitectos de Puerto Rico y desarrollar interés en la conservación y guardar el legado de nuestros antepasados,” concluyó Díaz.

 

Mayoría de estudiantes apoya demolición de estructuras abandonadas en casco urbano de San Juan

Estos aseguran que le restan belleza a la ciudad

Por Coralys González Pérez

REDIPR.COM

El abandono de estructuras en el casco urbano ha ido incrementado en los últimos años, específicamente en las principales zonas de San Juan y se ha convertido en un problema urbano que muchas veces pasa desapercibido.

Un sondeo realizado a estudiantes de subgraduado de la Universidad del Sagrado Corazón (USC) reveló que la mayoría está de acuerdo con que se derrumben las estructuras que están abandonadas en el área metropolitana.

“Muchos de estos edificios se convierten es ‘hospitalillos’ para los deambulantes reunirse y drogarse”, manifestó Alexandra Pedreira, estudiante de periodismo.

Por otro lado, Heidee Rolón, quien cursa su tercer año de bachillerato, dijo que no apoyaba la demolición ya que cree que se pueden habilitar y restaurar estas estructuras para otros usos y a la misma vez dar paso a la conservación.

“Creo que en vez de tener un edificio ocupando espacio deberían crear más áreas verdes y recreativas para la comunidad”, confesó Andrea Pérez, quien pertenece al Departamento de Comunicación.

El sondeo también reveló que la razón por la que no muchos estudiantes ven como una opción viable la remodelación y/o restauración debido al problema económico que enfrenta el país.

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