Sin culminar la investigación de la tragedia ferroviaria en Alvia

Reportero Digital Puerto Rico

Al cumplirse dos meses de la que ha sido catalogada como una de los accidentes ferroviarios más graves en la historia de España, las autoridades no han culminado todavía la investigación a fondo de los hechos en los que perdieron la vida 79 pasajeros y otros 140 resultaron heridos, según las estadísticas oficiales del gobierno.

Sin embargo, la recopilación de datos hasta el presente demuestra que el exceso de velocidad y una aparente negligencia del maquinista Francisco José Garzón fueron factores claves en el descarrilamiento en la curva de A. Grandeira, en Alvia, ubicado a cuatro kilómetros de la importante ciudad turística de Santiago de Compostela.

La investigación, entre otros aspectos, ha examinado las condiciones mecánicas del tren, así como el desempeño del maquinista, incluyendo sus conversaciones telefónicas poco antes del descarrilamiento, cuando se estima que el tren se desplaza a 197 kilómetros por hora, de acuerdo con los informes preliminares del gobierno español.

Como parte de la investigación también se ha examinado las fluctuaciones en la velocidad automática que desarrolló el tren antes de descarrilarse en la curva y se han detectado cambios desde 153 hasta 201 kilómetros por hora. También, las autoridades han revelado que el sistema automático activó avisos de “hombre muerto” que se denominan así porque ha pasado mucho tiempo sin que el maquinista tome acciones manuales en la cabina.

Mira el descarrilamiento VIDEO del momento del accidente

Bebé salvó familia

La venezolana Yésica Medina estaba desesperada porque Teresita no dejaba de llorar.
Estaban tranquila junto a su esposo Daniel Castro y su hijo de siete años cuando su bebé recién nacida se inquietó.
La niña comenzó a llorar intensamente alterando la paz en el vagón 2 del tren en ruta a Santiago de Compostela el pasado 24 de julio.
Como la bebé seguía llorando, Yésica decidió levantarse, cargar a la niña y caminar al vagón contiguo para tratar de calmarla.
El padre y su hijo se levantaron de sus sillas para estirar los pies y acompañaron a Yésica con la inquieta Teresita.
En un momento, la bebé se calmó. La madre se sentó procurando que se quedara dormida y de pronto todo comenzó a dar vueltas, narró Yésica al diario español El País.
La mujer pudo mantener en sus brazos a la bebé. Mientras Daniel pudo moverse entre hierros retorcidos para sacar a su esposa e hijos fuera del tren siniestrado.